TEMPLO DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DEL MUNICIPIO DE
SIMIJACA
El templo de la Inmaculada Concepción es un
patrimonio arquitectónico ubicado en el
municipio de Simijaca Cundinamarca. Su construcción deriva de la necesidad de
tener un espacio amplio para las celebraciones católicas y del aumento de la
población de Simijaca en la década de los cincuenta, fecha en la que surgió la idea de derribar el templo
anterior, que fue construido en el año de 1842 y demolido en el año de 1957
para la construcción del templo actual. Ciento quince años duró en pie el
templo que consistía en una construcción de ladrillos de barro y teja de
arcilla cocida, de una sola nave y una
sola torre. En la memoria de los más longevos habitantes del municipio de
Simijaca y en algunas fotografías antiguas, aún queda el recuerdo de esa
hermosa construcción. Según entrevista realizada al señor Miguel León
(q.e.p.d.) y a la señora Marina Vázquez de Cabra, así como a diferentes habitantes del municipio, presento a
continuación la siguiente reseña histórica del actual templo.
De
acuerdo a entrevistas realizadas, se dice que el maestro Luis Becerra, visitó
el municipio de Simijaca, invitado por el Padre Rafael Reyes Barrera, sacerdote
de la época y por algunos simijenses, interesados en construir una nueva
Iglesia, quienes conocían de su idoneidad y sus grandes habilidades en la
construcción de templos en la región. Uno de ellos fue el templo parroquial
“San Vicente Ferrer” del municipio de Saboyá Boyacá, que fue el modelo a imitar
en el diseño arquitectónico de la actual Parroquia de La Inmaculada Concepción
de Simijaca. Fue entonces cuando el señor Luis Becerra propuso realizar
diferentes actividades para la consecución de recursos, a fin de poner en
marcha la obra, así como lo había hecho en el municipio de Saboyá. Inicialmente
se había propuesto levantar la edificación en el lugar conocido como “La
Plazuela” o en su defecto al lado de la iglesia existente, puesto que la
comunidad no estaba de acuerdo en derribar el templo. No obstante, luego de
analizar la ubicación, se concluyó que el mejor lugar para la construcción
sería el mismo en el cual yacía la antigua edificación.
Definido
el lugar, se procedió a la demolición por etapas del antiguo templo, tomando
las riendas de la obra el señor Luis Becerra, quien contó con la ayuda de toda
la comunidad, en cabeza de los señores Miguel León, Rudecindo León, Luis
Torres, Román Bustos, Vicente Reyes y otros, quienes trabajaron con gran
honestidad.
Al
momento de iniciar la obra sólo se contaba con 30.000 pesos, pero gracias a las donaciones de dinero, materiales de los pobladores e impuesto de 5 centavos a la cerveza
Andina, Bavaria y Costeña, muy populares
en aquella época, se culminó exitosamente la obra. El tesón del sacerdote de ese
entonces, padre Rafael Reyes Barrera y la colaboración de la comunidad
simijense, fueron el motor que impulsó
la realización de esta gran obra. Otras fuentes importantes de dinero para su
ejecución, fueron los
bazares, rifas, actividades de integración y la instalación de un restaurante
que se ubicó en el parque principal. Estas actividades fueron organizadas por
las diferentes veredas y familias del municipio y recordadas por la animación
de los señores Alfredo Solano y Vicente
Murcia, quienes coordinaban cada evento,
dejando las ganancias para
la culminación de la obra.
Fue
así que en el año de 1957 se dio inicio a la construcción del nuevo
templo, bajo la dirección del Sacerdote
Rafael Reyes Barrera, religioso dinámico que con empeño y con la colaboración
de numerosos simijenses logró emprender
la gran obra. Como ya se mencionó anteriormente, se contrató al Señor Luis Becerra,
quien apenas había terminado de construir el templo del Municipio de Saboyá
Boyacá. Nueve años duró la construcción y hacia el año de 1967 se dio por terminada la obra, bajo la dirección del
sacerdote José del Carmen Gutiérrez, quien además en el mismo año, comenzó la obra de la Casa
Cural, culminada en junio de 1969, siendo párroco el padre Julio E. Forero. El 13 de diciembre de 1969,
fiesta de Santa Lucía, se inauguró la obra consagrada al Sagrado Corazón de Jesús, siendo obispo, el monseñor Buenaventura
Jauregui.
Hoy
el templo cuenta con centenares de rocas traídas de diferentes fincas del
municipio y por los ladrillos procesados en una fábrica que se localizaba en la salida a
la Vereda del Salitre.
El
templo cuenta con una nave central, dos laterales, un deambulatorio y un
coro. La estructura soporta su peso con
capiteles de estilo griego corintio, con sus ábacos y fustes pintados de
rojo y su capitel con terminaciones doradas. Al interior encontramos
el deambulatorio amplio, donde se
encuentran los restos del padre Rafael
Reyes Barrera. También cuenta con ventanales grandes y coloridos, que en la
mañana dejan atravesar la luz iluminando el lugar. Adicionalmente cuenta con un
altar mayor, elaborado en mármol y madera adornada con una tela fina de color
rojo y una hermosa imagen de Jesús crucificado. En algún tiempo esta imagen fue
cambiada por la de Santa Lucia, Además hay un altar de piedra donde se hace el
sacrificio de la eucaristía. El templo
tiene dos naves laterales amplias, la izquierda se comunica con la antigua sacristía
y la salida hacia la Casa Cural Antigua. En esta nave podemos apreciar la
imagen de la Inmaculada Concepción, y un confesionario. Respecto a la
nave derecha, en esta se encuentra la
nueva sacristía y un altar con la imagen de Santa Lucía, recientemente
construido bajo la dirección del padre Luis Alejandro Torres. En esta nave también reposa un confesionario,
la imagen del Divino Niño Jesús, una pila de roca y el Bautisterio. Al final
encontramos la puerta que comunica el
templo con la Casa Cural Nueva. En el techo de las dos naves se forman bóvedas
de crucería. En cuanto al frontis, está constituido por dos torres incrustadas
en ellas el campanario, y un reloj que hace
varios años dejó de funcionar. En la actualidad, está pintada con ocre rojo fuerte y color trigo, en cuya mitad
se encuentra la imagen de la Inmaculada
Concepción.
Investigación
y redacción
CAMILO ADOLFO GUZMÀN CARRILLO


No hay comentarios:
Publicar un comentario